CUANDO ES CONVENIENTE TOMAR UN CRÉDITO

Un buen manejo de sus créditos le da la posibilidad de acceder cada vez  a varias opciones financieras y genera confianza para que le presten en el futuro. Es recomendable tener un buen historial de crédito y acceder a ellos mediante una entidad reconocida.

 Aunque un crédito puede brindar ciertas ventajas comerciales, lamentablemente no es la solución a un problema económico. Más bien es una opción para disponer de liquidez en un momento dado y así cubrir una necesidad, esta puede ser; montar un negocio, pagar un semestre o carrera universitaria, adquirir vivienda, vehiculo, entre otras.

 La liquidez no es otra cosa que el dinero disponible para responder. Si no tengo el capital disponible y necesito ese bien o ese servicio, entonces debo evaluar la conveniencia de tomar un préstamo.

 Antes de decidirse por el préstamo se deben considerar tres aspectos importantes:   1) Capital, 2) Relación costo-beneficio y  3) Respaldo (involucra capacidad de pago).

 

  • 1) Capital: Hablaremos de este como el dinero que pueda reunir para comprar un bien o servicio y/o invertir en un proyecto. Si tengo capital suficiente no necesito un crédito, por el contrario si tengo una parte, lo mejor seria esperar un poco y ahorrar hasta conseguir el faltante.

 Siempre piense que puede conseguir el dinero para completar el capital que necesita. A la hora de buscar un crédito se recomienda que trate de completar el mayor valor posible de su compra con dinero propio y luego si financiar el resto.  Si puede evite financiar el 100% de su compra.

 2) Relación costo-beneficio: Es conveniente revisar si el beneficio que obtengo al tomar un crédito es mayor o igual al costo de adquirir un bien o un servicio, si no es así se aconseja no utilizar el crédito como herramienta para adquirir ese bien o servicio. A continuación vamos a ver como podemos detectar esto:

 Lo primero que debemos revisar es el tipo de necesidad que se va a cubrir, si la necesidad obedece a una inversión, entonces debe haber un proyecto documentado con un plan para recuperar esa inversión. Recuerde que antes de solicitar financiación para un proyecto, este,  debe arrojar viabilidad financiera y por consiguiente rentabilidad suficiente para cubrir un crédito.

 Si esa necesidad es un gasto, entonces debemos hacernos algunas preguntas:

 Realmente lo necesito? Aunque suene contradictorio, a veces se toman decisiones a la ligera y se adquieren bienes o servicios que pueden seducir en un momento dado, pero que realmente no se requieren. Priorice sus gastos y trate de evitar los innecesarios.

 Lo necesito ahora mismo? Si no lo necesita en ese momento contemple la posibilidad de ver si el dinero que cuesta lo puede ahorrar en un tiempo considerable por usted, también debe evaluar el costo del bien o servicio en ese momento y cuánto le costaría al final del tiempo ahorrado. Si al final del tiempo ahorrado el costo es superior y la diferencia es mayor al costo total con el interés pagado a una entidad financiera, entonces decídase por el crédito, de lo contrario descarte la posibilidad de tomar el crédito y decídase por el ahorro, de esta manera evitará pagar más por su compra.

 Usando la formula de interés compuesto.

 t= tiempo de ahorro.

Ca = costo actual.

Cf = costo del bien o servicio al final de mi ahorro.

i = tasa de interés de una entidad financiera. (Incluya la tarjeta de crédito)

Pf = Total pagado con financiación.

 Pf = Ca(1+i)^t Luego si:          Si Pf < Cf  Escoger Crédito.

Si Cf < Pf  Escoger Ahorro.

 Nota: Si no tiene el dato de Cf puede usar la misma formula para calcularlo, pero en ves de i, puede colocar el índice de precios al consumidor (IPC) estimado para el periodo del ahorro. No es un exacto pero le da una buena aproximación al costo futuro de ese bien o servicio.


Si definitivamente lo necesita, verifique si puede cubrir una buena parte con su propio capital y para el resto tómese el tiempo de evaluar la forma de pago y decídase por el método financiero que le genere menos intereses; ya sea crédicheque, TC, libre inversión, etc.

 3) Capacidad de pago. Si realmente lo necesita, por lo general siempre va a querer que le aprueben el crédito, pero lamentablemente no siempre es así.

 Lo anterior se debe entre muchas otras cosas al estudio que hace el banco o la entidad financiera de su capacidad de pago, este es el factor determinante a la hora de disponerse a sacar un préstamo.  Si la entidad considera que usted no tiene como pagarlo, simplemente no le va a aprobar el préstamo. Piense que si ellos le hubiesen aprobado ese préstamo sin que usted pudiera reunir lo de las cuotas, usted estaría perjudicado exponiéndose a sanciones legales, embargos e incluso sanciones penales, además de los intereses moratorios que incrementan considerablemente el costo de su compra.

* Nota: Los procedimientos que se mencionen acá deben ser considerados como consejos para una autoevaluación antes de tomar un crédito y en ningún caso son instrucciones para diligenciar un formulario. 

 Es importante que antes de llenar su declaración (formulario de crédito) lo piense con mucho cuidado y no omita detalles, esto no es solo por el bien de la entidad sino por su propio bien.  

 Para los casos en que se piensa usar el dinero del crédito en un proyecto de inversión, la entidad o el banco le pueden pedir el documento que demuestre la viabilidad financiera de dicho proyecto.  Hacer un estudio de viabilidad de cualquier proyecto por mas pequeño que sea, es lo mejor que puede hacer antes de decidirse a tomar o no un crédito.

 Aunque las entidades utilizan una serie de fórmulas específicas, de la manera más sencilla la capacidad de pago esta determinada por cuatro cosas fundamentales: ingresos, egresos, ahorro y liquidez.

 La liquidez puede estar determinada por los Ingresos, menos los egresos pero no necesariamente esto quiere decir que el dinero total de la diferencia se va a destinar al pago del crédito.

 Dependiendo del tipo de financiación y la distribución del pago, (Mensual, trimestral, semestral, etc) debe tener en cuenta la forma en que mide sus ingresos y egresos, es decir que si le van a hacer un préstamo para pagos mensuales debe estimar sus ingresos mensuales, si es trimestral, entonces contemple ingresos y egresos trimestrales, y así según corresponda.

 Para el ejemplo vamos a trabajar con periodos mensuales.

 Ingresos: Sume todo el dinero neto (haga deducciones legales y de impuestos) que usted puede obtener mensualmente: su salario, bonificaciones y pensiones, ingresos por ventas, ingresos por rentas mensuales, comisiones mensuales y los demás ingresos periódicos que pueda tener.

 Aunque en los bancos solicitan colocar ganancias ocasionales, estas se contemplan de una manera diferente, para su evaluación tenga en cuenta que son esporádicas y no garantizan una periodicidad para un pago, por esta razón no recomendamos usarlas ya que estas ganancias pueden ser imprevisibles.

 Egresos: Sume todo el dinero neto que utiliza para pagar servicios, rentas, alimentación, cuotas de otros créditos, recreación, viajes, transporte, educación, etc.  Dentro de un periodo dado.

 Ahorros: Este campo es opcional, recomendamos siempre que ahorre y por eso es bueno que lo incluya. Deje un porcentaje de dinero de sus ingresos para que pueda disponer en el momento en que lo necesite, adicional a este puede incluir también una reserva para imprevistos.

 Teniendo en cuenta lo anterior tendrá:

 Capacidad de pago = Ingresos – egresos – ahorros, y esta debe ser menor a la cuota a pagar (algunas entidades manejan hasta un 90% de la liquidez).

 Si tiene una buena capacidad de pago, podrá escoger entre los diferentes bancos y entidades financieras la mejor opción. Recomendamos que para esta decisión se base en el reconocimiento de la entidad (que este registrada ante la superintendencia financiera), su solidez, las tasas de interés, la línea de crédito, etc. 

Lo más conveniente es que verifique la tasa de interés y haga la simulación de su préstamo en una tabla de amortización propia y otra en el simulador de la entidad, si encuentra diferencias, revise bien las fórmulas utilizadas y pida que le aclaren las cuotas. Recuerde que las entidades cobran un seguro adicional.

 

Cuando NO es conveniente sacar un crédito

A continuación mencionamos algunas recomendaciones en las que no es conveniente solicitar créditos.

Nunca pida un préstamo para pagar otro, Si usted ya tiene una deuda y su situación no le permite el pago de las cuotas cómodamente, pida una refinanciación, si esto tampoco se le ajusta a sus necesidades busque alternativas como la compra de cartera que hacen algunas entidades financieras, esto permite reestructurar su deuda y conseguir intereses mas cómodos.  Para ver entidades que compran cartera entre aquí.

 No saque dinero prestado que no sea para usted o sus intereses. Ocurre con frecuencia que otra persona que necesita un crédito y por motivos varios no puede sacarlo le pide el favor de sacarlo a su nombre. Esto puede ser contraproducente ya que entra en juego su historial crediticio. Piense en lo siguiente: si a esta persona no le dan un crédito  seguramente es porque tiene un mal manejo financiero o no tiene capacidad de pago,  etc, bajo estas premisas ¿cómo cree que le va a responder a usted?.  Recuerde siempre que la responsabilidad de pago es suya.

 Nunca entregue documentación falsa: no sobra decir que además de acarrearle serios problemas legales, también es cierto que usted asumirá una deuda que no puede pagar y por consiguiente le saldrá muy costoso.

 No saque préstamos o créditos para financiar juegos de azar, pirámides o entidades que prometen dividendos no garantizados. Cuando usted decide entregar su dinero a una entidad  que dice que le entrega buenos dividendos por el dinero que invierta sin tener ninguna garantía, muy probablemente este siendo víctima de una estafa. Recuerde que es contra la ley entregar dineros a captadoras ilícitas. Si, a pesar de todo usted cree que la entidad es legal y decide realizar esa supuesta “inversión” lo que le recomendamos es que no arriesgue su patrimonio (vivienda en hipóteca), ni saque dinero prestado o a crédito, utilicé dinero que tenga disponible o que realmente no considere indispensable para usted. Maneje bajas sumas de dinero.  Tampoco lo haga para invertirlo en juegos de azar como: casinos, carreras de caballos etc., ya que por el tipo de transacciones se expone a  perder el dinero y quedar con una deuda que no era necesaria.

 Evite sacar créditos con los llamados gota a gota o angiotistas. Estos aunque le dan flexibilidad al facilitarle un préstamo sin muchas garantías, NO están regulados por el estado y cobran intereses que están por fuera de la ley, además usted asume el riesgo de contraer una deuda muy costosa por algo que hubiera podido adquirir de otra manera a un menor costo. Busque asesoria antes de tomar esta decisión.

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